Todo lo que debes saber sobre los Swingers y más

Tal como lo dijo el gran Woody:
“El sexo sin amor es una experiencia vacía, pero como experiencia vacía, es una de las mejores” Woody Allen.

Según The Lifestyle: A Look at the Erotic Rites of Swingers (2003), escrito por  Terry Gould , lo que hoy en día se conoce como una práctica ‘swinger’ comenzó en el año 1920, entre los pilotos de la fuerza aérea y sus esposas, durante la Segunda Guerra Mundial.

Entre el rumor y el anonimato, sobrevive y crece un movimiento que despierta polémica y miradas desaprobatorias en algunos. Para otros es la fórmula de extender el placer, más allá del acto sexual convencional.

Del ‘cambio de esposas’, a la práctica ‘swinger’

El término ‘swinger’ que en inglés significa “balancearse” o “columpiarse”, se refiere a la actividad que incluye, una amplia variedad de acciones en el marco del acto sexual. Estas se realizan originalmente entre parejas heterosexuales, en un lugar escogido por acuerdo mutuo.

Originalmente, consistía en el intercambio de esposas durante el coito, pero hacia los años 60, tanto su ejercicio como denominación, se consideraron sexistas y fue cambiado por ‘intercambio de parejas’.

Lo que hoy en día se conoce como una actividad ‘swinger’ incluye además: observar a otros mientras se relacionan sexualmente, tener sexo con tu pareja mientras eres observado/a; besar, acariciar o tener sexo oral con una tercera o cuarta persona y tener penetración sexual con una pareja o persona adicional.

En resumen: una pareja ‘swinger’ se relaciona con otras que comparten su estilo de vida, bajo mutuo acuerdo y en presencia el uno del otro, para llevar a cabo un acto sexual que puede implicar el coito, o no.

Creencias erradas

Aunque estas actividades pueden entenderse como la práctica de una simple orgía, lo que las diferencia es la premisa de hacerlo en pareja, casados o comprometidos, e involucrar a una pareja adicional o un/a individuo soltero/a.

La diferencia entre una relación abierta y un matrimonio ‘swinger’ radica en algo fundamental: en la primera, queda abierta la licencia de expresar interés o sostener una relación erótica o afectiva por otra persona, sin necesidad de notificarlo a la pareja formal. En la segunda, se trata de un intercambio del/la compañero/a sexual con otros/as.

Los más conservadores, expresan temor ante este tipo de relación, especialmente por el riesgo que implicaría, para la estabilidad de la pareja, sostener intimidad con otras personas. Los swingers promueven la libertad de ejercer su sexualidad, bajo acuerdo mutuo, sin poner de por medio sus sentimientos.

Normas internacionales

Bajo las premisas de la discreción, el higiene y el respeto, la actividad ‘swinger’ a nivel mundial, sostiene algunas normas que deben ser respetadas por todo aquel que se inicie y lo practique:

“No es no”: Esto significa que el rechazo a una proposición sexual, debe ser respetada sin requerir justificación.

En los círculos ‘swingers’ de la Unión Europea, los acercamientos se realizan a través de leves caricias en las zonas no erógenas. Si estas son permitidas, se entiende el consentimiento para continuar.

En Estados Unidos se considera ofensivo no solicitar autorización para tocar.

En América Latina, cada grupo ‘swinger’ establece sus propias normas. Algunos de ellos pueden incluir solo leves caricias o la realización del acto sexual en presencia de otras parejas, sin intervención.

Para prevenir enfermedades de transmisión sexual, es obligatorio el uso de preservativos, que deberán ser exclusivos en cada contacto.

Algunos clubes ‘swinger’ se oponen a la participación de personas solteras, la razón es el temor a generar fricciones en parejas establecidas. Sin embargo, algunos pueden ser admitidos, por cierto precio.

Preferencias claras: Para prevenir actos de discriminación, cada pareja establece de antemano sus preferencias. (por ejemplo: con o sin coito en la primera cita, gorditos sí, bajitas no, desnudez, ropa sexy, fantasías, etc.)

Recomendaciones y coordenadas

Si la movida ‘swinger’ te llama la atención, ten mucho cuidado en la forma como te involucras. Ya que, existen algunas propuestas que se hacen llamar ‘swinger’, pero que no solamente incumplen los parámetros internacionales, sino que se llevan a cabo en sitios como “cyber-cafés” y transmiten el acto vía streaming.

Antes de tomar la decisión de participar en una actividad ‘swinger’, debes sentirte suficientemente seguro/a de ti mismo/a y de tu pareja. Esto debe entenderse como un intento por expandir el placer sexual y no como un motivo para sumarle drama a la relación.

Un dato: existen parejas de amigas y amigos que, sin autoproclamarse parte del movimiento ‘swinger’, practican estas actividades en forma privada en diferentes sitios de la ciudad.

Les dejo unas cuantas imágenes de encuentros de swingers:

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